Reseña de la obra
2022
Como pintor no-figurativo de filiación concreto-geométrica mi primera aproximación intuitiva al proyecto expositivo que lleva por título Aberraciones fue en el año 2019 a través de varias conversaciones informales sostenidas con el destacado físico y académico Enrique Tirapegui (1940-2020) de la Universidad de Chile. En lo fundamental comprendí que la geometría euclidiana es un sistema de conceptualización de la realidad muy antiguo pero con implicancias prácticas aún vigentes en las distintas ramificaciones de la ciencia contemporánea. También por intermedio del físico-matemático francés Pierre Coullet, académico de la Universidad de Niza e investigador de la historia de las ciencias, descubrí el extraordianrio libro Los elementos de Euclides del ingeniero irlándes Oliver Byrne publicado en la primera mitad del siglo XIX. Un libro que se destaca por sus innovadoras ilustraciones de los teoremas de Euclides con coloridos diagramas impresos en los colores primarios rojo, amarillo y azul, más el negro cuyo objetivo era facilitar la enseñanza de la geometría en el ámbito escolar. Me sorprendió su modernidad gráfica anticipatoria de los postulados sobre el diseño de la Bauhaus y de Stijl formulados a principios del siglo XX.
De las numerosas ilustraciones que contiene este libro me interesó específicamente el triángulo pitágorico por su elegante sintésis de belleza y, por qué no decirlo, de simbolismo en un mismo diagrama. La ciencia del mundo antiguo no separaba tajantemente la lógica empírica de la metafísica y los triángulos tenían también múltiples significados en las mitologías indú, egipcia y griega. En el proyecto Aberraciones hice una apropiación del diagrama pitagórico integrándolo dentro de una secuencia de repeticiones pintadas manualmente y conformando un políptico que evidencia las diferencias de factura entre cada pieza que componen la obra desarrollada entre los años 2019 y 2022. Un marco temporal que comprende sucesos históricos recientes, locales e internacionales, que han impactado fuertemente en nuestra vida individual y colectiva. Pero en ese contexto accidentado lo más trascedental para el desarrollo del proyecto expositivo fue, sin duda, el deceso inesperado de su principal promotor el profesor E. Tirapegui en marzo de 2020.
En consecuencia en el proceso de configuración del políptico quise evidenciar un cambio de dirección a partir de la idea inicial, fruto de conversaciones con E. Tirapegui plasmadas en las dos primeras piezas de 2019, y que son interpretaciones más subjetivas del clásico teorema de Pitágoras a partir de la pregnancia de su forma, hacia una reformulación “más neutral” que toma como referencia directa el diagrama pitagórico del libro original de O. Byrne. De esta forma en las siguientes pinturas se concretó geométricamente la discontinuidad visual con respecto a las primeras, algo no previsto inicialmente, como dos temporalidades plásticas puestas en relación.
El políptico Repeticiones pitagóricas conforma una serie de pinturas geométricas sobre telas de contornos irregulares pintadas en sucesivas capas transparentes con acrílicos sobre fondos oscuros de tonalidades frías azul-rojizo, desprovistas de bastidores y clavadas directamente al muro. Cada diagrama de bordes duros fue pintado a mano alzada sin usar masking tape, presición e impresición son el resultado de este procedimiento de trabajo. Y cada dos pinturas fuí modificando la técnica empleada. La característica compositiva principal es la regularidad horizontal de la secuencia de diagramas que no tienen un centro jerárquico. La fragmentación compositiva de la imagen en múltiples partes dan cuenta de una obra abierta, porque son 6 pinturas, pero eventualmente podrían ser más.
Christian Correa Serey
Artista